Precio de la ropa, en el ojo de la tormenta: presionada por la importación, el sector dice que el 50% son impuestos

Desde Pro Tejer advierten que los fabricantes solamente se llevan algo más del 8% del valor final de una prenda. El resto, además de impuestos, se distribuye entre pagar el alquiler del local en un shopping y los costos financieros de sostener las ofertas y las cuotas.

Al estilo de otros sectores como el de los combustibles y los cigarrillos, el de la indumentaria también señala a la presión tributaria como la gran «culpable» de los altos precios que se deben pagar en la Argentina por ropa o calzado.

Según un informe distribuido por la industria de la indumentaria local, el 50,3% del valor de una prenda de vestir como puede ser un jean corresponde a impuestos y solamente el 8,5% se lo llevan los fabricantes. En el medio, existe otro 12,7% que se usa para el pago del alquiler del local, 12,2% en comisiones bancarias, 9,5% logística y comercialización, 4,8% rentabilidad de la marca, y 2,5% publicidad y diseño.
El trabajo, elaborado por la Fundación Pro Tejer, busca desmitificar la creencia popular de que la culpa de que en el país la ropa sea cara la tiene la industria.

El documento asegura que esto se debe a que la percepción pública toma como referencia el precio de la ropa de marca comercializada en los shopping centers, tanto nacionales como importadas y que son, lógicamente, las más caras. Esto, a pesar de que existe ropa muy barata, barata, con precios normales y muy cara.

Según los ejecutivos de Pro Tejer, el mayor responsable de los altos costos es el Estado o a través del menú de impuestos que paga la cadena de valor del sector.

El documento señala que la mitad del precio de una prenda se distribuye entre tributos que inciden en las distintas etapas de producción y comercialización. Se contemplan el IVA; Ingresos Brutos; Ganancias; a los Débitos y Créditos bancarios; Rentas provinciales; Seguridad e Higiene y otras tasas municipales. Se incluye además lo que recauda el Estado en aportes y contribuciones a la seguridad social.

“La industria textil no tiene la culpa, no es parte del problema sino de la solución”, asegura Jorge Sorabilla, presidente de la Fundación Pro Tejer que por estos días realiza su convención anual Pro Textil en los salones del hotel Hilton de Puerto Madero.

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